Shein ya es el ecommerce de moda más visitado del Perú: qué dice el dato y qué debería hacer una marca local
En mayo de 2026 Shein alcanzó 2.04 millones de visitas mensuales en el Perú y se convirtió en el ecommerce de moda más visitado del país. Un año antes ocupaba el quinto lugar. El crecimiento interanual fue de 111.23 %.
Diego Osorio · 4 de setiembre de 2026 · 11 min de lectura
En mayo de 2026 Shein alcanzó 2.04 millones de visitas mensuales en el Perú y se convirtió en el ecommerce de moda más visitado del país. Un año antes ocupaba el quinto lugar. El crecimiento interanual fue de 111.23 %.[1] El titular es contundente, pero por sí solo lleva a la conclusión equivocada. Tráfico no es venta, y la pregunta útil para una marca peruana no es si Shein gana, sino qué parte del mercado se está llevando, qué parte no puede llevarse y qué decisiones concretas cambian el resultado en los próximos seis meses.
El dato, en su contexto exacto
La medición proviene de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE) sobre datos de tráfico web de Semrush, correspondientes a mayo de 2026. El ranking de ecommerce de moda en el Perú quedó así:
# | Plataforma | Visitas (mayo 2026) |
1 | Shein | 2 040 000 |
2 | Oechsle | 1 800 000 |
3 | Adidas | 1 680 000 |
4 | Threads | 909 390 |
5 | Platanitos | 732 160 |
6 | H&M | 589 670 |
7 | Marathon | 535 400 |
Fuente: CAPECE con datos de Semrush, mayo de 2026, difundido en agosto de 2026. [1]
Hay tres matices en la misma fuente que rara vez se citan y que cambian la lectura. Primero, entre abril y mayo de 2026 el tráfico de Shein cayó 5.3 %: la curva no es una recta ascendente. Segundo, el 81.08 % de esas visitas llegó desde un celular, y solo el 18.92 % desde escritorio. Tercero, la distancia con el segundo lugar es de apenas 240 mil visitas, no un abismo.[1]
Lo que el dato mide: interés y visibilidad. Lo que no mide: unidades vendidas, ticket promedio, margen, tasa de cambio o recompra. Un ranking de tráfico es un termómetro de atención, no un estado de resultados. |
Tráfico no es venta: el segundo dato que corrige al primero
En el ecommerce peruano, las plataformas asiáticas dominan la visibilidad digital sin dominar todavía el valor transado. Temu, Shein y AliExpress concentran cerca del 80 % del valor de los envíos aéreos que llegan desde China, pero ese flujo representa apenas el 6 % del total de importaciones chinas que entran al Perú. Los retailers peruanos establecidos siguen liderando en valor de venta pese a la visibilidad digital de las plataformas.[2]
La comparación de tráfico general lo ilustra bien: Falabella registra alrededor de 22 millones de visitas mensuales y Temu 21.9 millones —prácticamente empatados—, seguidos por AliExpress con 16.3 millones, Amazon con 13.3 millones y Mercado Libre con 11.3 millones.[3] El operador local no fue desplazado; está compitiendo de igual a igual en atención y por delante en conversión.
El frente donde sí duele: el producto importado
El riesgo real para una marca peruana no llega por la app, sino por el contenedor. En 2025 ingresaron al Perú alrededor de US$ 1 000 millones en productos textiles importados, de los cuales el 55 % provino de China.[4] En paralelo, la industria textil y de confecciones se contrajo 9.2 % entre enero y abril de 2026 frente al mismo período de 2025.[4]
Del lado exportador, el cuadro tampoco ayuda. Las exportaciones peruanas de textil y confecciones sumaron US$ 389 millones en el primer trimestre de 2026, 8 % menos que los US$ 424 millones del mismo trimestre de 2025. Estados Unidos, que concentró el 49.8 % de los envíos, cayó 12.3 % —de US$ 221 a US$ 194 millones—, aunque Brasil creció 21 % y China 10 %. Los productos más exportados fueron polos de algodón (US$ 47.3 millones), polos de algodón de un solo color (US$ 41.3 millones) y fibra fina de alpaca (US$ 27.8 millones).[5]
Lectura combinada: la demanda interna de moda no desapareció, se redistribuyó. Cae la producción local y caen las exportaciones, mientras crece el producto terminado importado. Para una marca peruana, eso significa que el problema a resolver no es de demanda sino de posición competitiva. |
Qué compra realmente el consumidor cuando compra en Shein
Antes de reaccionar conviene separar la propuesta de valor en sus partes. El consumidor que abre la app va principalmente por tres cosas: precio bajo por unidad, un catálogo aparentemente infinito y novedad constante. Ninguna marca peruana de tamaño medio va a ganar en esos tres frentes, y perseguirlos es la forma más rápida de destruir el margen.
Pero hay una segunda lista, la de lo que ese consumidor no obtiene y sí valora:
• Entrega en 24 a 72 horas, con seguimiento confiable y en su ciudad.
• Una curva de tallas pensada para cuerpos peruanos, no una conversión aproximada de tallaje asiático.
• Cambio y devolución resueltos en un punto físico, sin trámite internacional ni espera de semanas.
• Poder ver, tocar y probar la prenda antes de decidir.
• Un comprobante electrónico válido, garantía real y un interlocutor identificable si algo falla.
• Consistencia: que la prenda que compró hace seis meses siga existiendo en la misma calidad y el mismo calce.
Ese conjunto no es un discurso de marca, es una operación. Y toda operación se puede medir, corregir y convertir en ventaja.
Los cinco terrenos donde una marca peruana sí compite
1. Velocidad de reposición, no volumen de compra
La ventaja estructural de producir o abastecerse localmente es el ciclo corto. Una marca que puede reponer un básico en dos o tres semanas no necesita comprometer toda la temporada por adelantado, mientras que el producto importado obliga a apostar meses antes. Traducido a decisiones: comprar más veces y en lotes más pequeños, reservar entre 15 % y 25 % del presupuesto de temporada como capital de reposición, y activar la recompra por umbral de venta y no por calendario.
2. La curva de tallas real, medida con datos propios
Es el error de compra más caro y el menos discutido. Muchas marcas compran una curva heredada del proveedor —por ejemplo 1-2-3-2-1— sin haberla contrastado nunca con lo que efectivamente venden. La corrección es simple y no cuesta dinero: cruzar unidades vendidas por talla contra unidades compradas por talla en las últimas cuatro temporadas, y contra la tasa de cambio por talla. Si la M se agota en la semana tres y la XS termina en liquidación todas las temporadas, la curva está mal y cada temporada repite el mismo costo.
3. La postventa como margen, no como gasto
En el comercio electrónico peruano la tasa de devoluciones puede llegar hasta 41 % en temporadas de alta demanda.[6] Una devolución mal gestionada consume dos veces el costo logístico y suele terminar en una prenda que no vuelve a venderse a precio lleno. Bien gestionada —con cambio en tienda, reingreso rápido al stock disponible y registro del motivo— se convierte en un dato que corrige la compra siguiente y en una razón para volver. Aquí Shein está estructuralmente en desventaja y casi nadie la aprovecha.
4. La tienda física como activo digital
Según la última medición del Observatorio Ecommerce de CAPECE, el Perú tiene 18.7 millones de compradores digitales —el 55 % de la población— y 335 mil comercios activos en línea. Pero solo el 8 % tiene una operación digital sofisticada.[3] Ese 92 % restante es donde está la oportunidad: no en abrir otra cuenta de Instagram, sino en que el stock de la tienda y el de la web sean el mismo número en tiempo real. Recojo en tienda, cambio en tienda, venta asistida desde el local con stock de almacén y reserva desde el chat son ventajas que ninguna plataforma extranjera puede replicar en Lima o en Trujillo.
5. Identidad y trazabilidad del producto
El Perú exporta fibra fina de alpaca por US$ 27.8 millones en un solo trimestre y es cuna del algodón pima.[5] Una marca que puede nombrar su fibra, su taller y su proceso compite en un terreno donde el ultra fast fashion simplemente no juega. La condición es que el dato sea verificable: origen del insumo, taller que confeccionó, composición real de la prenda. Trazabilidad sin registro es marketing, y el consumidor peruano ya distingue la diferencia.
Qué medir a partir del lunes
La conversación sobre competencia global se vuelve accionable cuando baja a cinco indicadores que la mayoría de marcas ya podría calcular con la información que tiene, pero no calcula porque está repartida entre cuadernos, Excel y la memoria del encargado de tienda:
Indicador | Qué responde | Frecuencia |
Sell-through por SKU | ¿Qué porcentaje de lo comprado se vendió a precio lleno? | Semanal |
Semanas de cobertura | ¿Cuánto dura el stock actual al ritmo de venta de hoy? | Semanal |
Rotación por tienda y por talla | ¿Dónde se mueve el producto y en qué talla se traba? | Quincenal |
Tasa de cambio y motivo | ¿Se devuelve por talla, por calidad o por expectativa? | Mensual |
Margen real por SKU | ¿Qué queda después de descuentos, mermas y logística inversa? | Mensual |
Ninguno de estos indicadores requiere inversión adicional en producto: requieren que la venta, el inventario y la devolución estén registrados en un mismo lugar.
Un ejemplo concreto. Una marca con seis tiendas y venta online que descubre que el 34 % de sus cambios se concentra en una sola talla de un solo modelo tiene, en un dato, tres decisiones: corregir la ficha de tallas en la web, ajustar la curva de la próxima compra y reclamar al taller. Sin ese dato, las tres decisiones se toman por intuición y se repiten al año siguiente.
Lo que puede cambiar la cancha
Dos variables regulatorias están en discusión y conviene seguirlas porque alteran directamente la estructura de costos del competidor. La Sociedad Nacional de Industrias ha planteado reducir el umbral de de minimis —hoy en US$ 200— para que las compras en plataformas como Temu, Shein y AliExpress paguen tributos, además de aplicar un impuesto mínimo a esas plataformas. Los exportadores agrupados en ADEX, por su parte, piden políticas públicas con beneficios tributarios y laborales comparables a los del régimen agroexportador.[4]
En el frente externo, la amenaza de aranceles recíprocos de 10 % a 12.5 % por parte de Estados Unidos sobre el Perú y otros 60 países añade presión a un mercado que ya concentra la mitad de las exportaciones peruanas del sector.[4] Vale la pena recordar el dato de empleo que suele quedar fuera de la conversación: la industria textil genera alrededor de 400 puestos de trabajo por cada millón de dólares invertido, solo por detrás de la agricultura.[4]
Advertencia de método: ninguna de estas medidas debería incorporarse al plan como un hecho. Se siguen como escenarios. Una marca que construye su presupuesto 2027 asumiendo que el de minimis bajará está tomando una decisión de política pública en nombre de su directorio. |
Plan de acción para los próximos 90 días
1. Semanas 1 a 2 — Diagnóstico. Consolidar en un solo lugar la venta por SKU, talla y tienda de las últimas cuatro temporadas. No hace falta que sea perfecto: hace falta que sea uno solo.
2. Semanas 3 a 4 — Curva de tallas. Contrastar compra contra venta y contra cambios por talla. Corregir la curva de la próxima orden antes de emitirla.
3. Semanas 5 a 6 — Postventa. Definir política de cambio en tienda para compras online, con reingreso al stock en menos de 48 horas y registro obligatorio del motivo.
4. Semanas 7 a 9 — Stock unificado. Un único número de inventario disponible para tienda, web y canal de mensajería. Es el requisito para recojo en tienda y venta asistida.
5. Semanas 10 a 12 — Reposición. Reservar entre 15 % y 25 % del presupuesto de temporada como capital de reposición y definir el umbral de venta que dispara la recompra automática.
Al cierre del trimestre, la marca debería poder responder tres preguntas sin abrir un Excel: qué SKU financia el negocio, qué SKU lo drena y en qué talla se está perdiendo la venta. Esa es la ventaja que ninguna plataforma extranjera puede copiar, porque no depende de escala ni de precio, sino de conocer un mercado que la marca tiene al lado.
Fuentes
[1] Perú Retail — «Shein ya es el ecommerce de moda más visitado en Perú: ¿cuánto tráfico alcanza?», 17 de agosto de 2026. Datos de CAPECE sobre Semrush, mes de referencia: mayo de 2026. https://www.peru-retail.com/shein-ya-es-el-ecommerce-de-moda-mas-visitado-en-peru-cuanto-trafico-alcanza/
[2] Gestión — «Importaciones chinas ganan terreno en Perú: ¿Temu, Shein y AliExpress moverían la aguja más?», 10 de junio de 2026. https://gestion.pe/economia/importaciones-chinas-ganan-terreno-en-peru-las-industrias-afectadas-y-la-oportunidad-a-futuro-noticia/
[3] Gestión — «Ecommerce en Perú: ¿quiénes compran más y qué sectores lideran las ventas online?», con cifras de CAPECE. https://gestion.pe/economia/empresas/ecommerce-en-peru-quienes-compran-mas-y-que-sectores-lideran-las-ventas-online-noticia/
[4] Gestión — «Industria textil tiembla ante China y EE. UU.: lo que piden al Gobierno», 13 de julio de 2026. https://gestion.pe/economia/industria-textil-tiembla-ante-china-y-eeuu-lo-que-piden-al-gobierno-de-keiko-fujimori-noticia/
[5] Agencia Andina — «Exportaciones de textil y confecciones sumaron US$ 389 millones entre enero y marzo 2026», 31 de mayo de 2026. Datos de ADEX. https://andina.pe/agencia/noticia-exportaciones-textil-y-confecciones-sumaron-389-millones-entre-enero-y-marzo-2026-1077414.aspx
[6] Ecommerce News Perú — «La tasa de devoluciones por e-commerce puede alcanzar 41 % en Perú». https://www.ecommercenews.pe/comercio-electronico/2024/la-tasa-de-devoluciones-por-e-commerce-puede-alcanzar-41-en-peru.html/
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