Blog de Neura · Industria textil y moda
El tamaño real del negocio de la moda en el Perú, en una sola foto
En 2024 el Perú importó US$ 2 329,9 millones de la cadena textil-confecciones y exportó US$ 1 660,8 millones: US$ 669 millones más de entrada que de salida. Comercio, empleo, empresas y producción física del sector, en un solo lugar.
Equipo Neura · 16 de setiembre de 2026 · 7 min de lectura
Casi todas las conversaciones sobre la industria de la moda peruana empiezan por las exportaciones. Es la cifra que publican los gremios, la que llega a los titulares y la que define la agenda pública del sector. Pero las exportaciones son la parte más pequeña del negocio: en 2024, el Perú exportó US$ 1 660,8 millones de la cadena textil-confecciones e importó US$ 2 329,9 millones, un 8,5 % más que el año anterior.[1] La balanza de la moda peruana lleva años inclinada hacia adentro, y quien planifica compras, producción o surtido necesita ver esa foto completa, no solo el lado que sale del país.[2]
Las cuatro dimensiones del sector, en una tabla
El sector se mide de cuatro maneras distintas, y cada una cuenta una historia diferente. Vale la pena ponerlas juntas antes de interpretarlas.
| Dimensión | Cifra más reciente | Período | Fuente |
|---|---|---|---|
| Exportaciones de la cadena | US$ 1 736 millones (+5,8 %) | 2025 | ADEX [2] |
| Importaciones de la cadena | US$ 2 329,9 millones (+8,5 %) | 2024 | Textiles Panamericanos [1] |
| Importación solo de prendas de vestir | US$ 1 000 millones, 55 % desde China | 2025 | Gestión [3] |
| Empresas formales | 46 693 firmas, 23,7 % del tejido industrial | 2024 | SNI [4] |
| Empleo en toda la cadena | ≈ 450 000 personas, 68,1 % mujeres | 2025 | Textiles Panamericanos [1] |
| Empleo directo de la cadena exportadora | 88 067 puestos | 2025 | ADEX [2] |
| Producción física | +10,1 % en 2024, aún debajo de 2022 y de prepandemia | 2024 | SNI [4] |
El comercio: entra más moda de la que sale
La diferencia entre lo que el Perú compra y lo que vende al exterior es el dato que más se subestima. En 2024 el flujo comercial de la cadena —importaciones más exportaciones— sumó cerca de US$ 3 991 millones, con un saldo negativo de US$ 669 millones.[1] No es un desbalance coyuntural: en los últimos dieciséis años las importaciones de la cadena se multiplicaron por 3,5 y la participación de la producción nacional en el mercado interno cayó 20,2 puntos porcentuales, con un retroceso de 17,5 puntos en textiles y de 22 puntos en confecciones.[4]
Dentro de esas importaciones, el producto terminado pesa cada vez más. Cerca del 45 % de lo que ingresa son prendas ya confeccionadas, principalmente desde China e India.[1] Solo en prendas de vestir, el Perú importó US$ 1 000 millones durante 2025, con China aportando el 55 % de ese valor.[3]
El volumen físico confirma lo mismo desde otro ángulo. Entre agosto y diciembre de 2025 ingresaron 25 millones de prendas de verano, un 8 % más que en la campaña previa, con los polos de algodón a la cabeza: 11,5 millones de unidades, un 14 % más. China concentró el 41 % del valor importado en esa categoría, seguida de Bangladesh, India, Vietnam y Pakistán.[5]
Del lado exportador, el negocio es mucho más concentrado de lo que sugiere su visibilidad. En 2025 participaron 1 721 empresas exportadoras —1 426 de ellas mipymes— que colocaron producto en 111 mercados, pero con Estados Unidos absorbiendo el 50 % del total, la Unión Europea el 9 %, Colombia el 7 % y Brasil el 5 %.[6] Y pese a esa dependencia, la presencia peruana en su mercado principal es marginal: en el primer trimestre de 2026, el Perú representó apenas el 1,13 % de las importaciones de prendas de Estados Unidos.[2]
El empleo: tres cifras válidas que no significan lo mismo
La confusión más común del sector es tratar las cifras de empleo como si fueran intercambiables. No lo son, y la brecha entre ellas es enorme:
- ≈ 450 000 personas en toda la cadena, incluyendo empleo directo, indirecto e inducido, con una participación femenina del 68,1 %.[1]
- 88 067 puestos directos generados específicamente por la cadena exportadora en 2025.[2]
- 46 693 empresas formales, que representan el 23,7 % del tejido industrial del país y donde la microempresa y la pequeña empresa son la norma: cerca del 99,4 % del universo estimado para 2025.[1][4]
Citar la cifra grande para hablar de la industria exportadora, o la pequeña para dimensionar el sector completo, distorsiona cualquier análisis. La cadena exportadora representa alrededor de una quinta parte del empleo total de la moda peruana. El resto trabaja para el mercado interno: talleres, confeccionistas por encargo, marcas locales, comercio y servicios asociados.
La producción física: creció, pero desde un piso hundido
El indicador de producción es el que exige más cuidado, porque las variaciones porcentuales anuales ocultan el nivel. La producción textil y de confecciones creció 10,1 % en 2024, pero ese avance vino después de una caída de 16,7 % en 2023, y los niveles siguen por debajo de 2022 y de la etapa prepandemia.[4] Un rebote de dos dígitos sobre una base deprimida no es recuperación: es reposición parcial.
El 2026 volvió a torcer la tendencia. Entre enero y abril, la producción nacional cayó 9,2 % frente al mismo período de 2025, con retrocesos marcados en acabado de productos textiles (−19,8 %), fabricación de prendas de vestir (−17,7 %) y artículos confeccionados con textiles (−15,9 %).[3] Las exportaciones acompañaron: US$ 534,8 millones entre enero y abril, un 5,6 % menos, con confecciones en US$ 370 millones (−7,6 %) y textiles en US$ 164,8 millones.[2]
Oferta y demanda no son el mismo mercado
La distinción que más decisiones arruina es esta: producción nacional e importaciones miden la oferta; no miden lo que el consumidor peruano compra. No existe una cifra pública y limpia de consumo interno de moda en el Perú. Lo que sí puede reconstruirse es la oferta disponible: producción local más importaciones, menos exportaciones.
Por eso una caída de la producción nacional no equivale a una caída de la demanda. Entre enero y abril de 2026 la producción retrocedió 9,2 % [3] mientras las importaciones de prendas de verano de la campaña previa crecieron 8 % en unidades.[5] La lectura correcta no es «el mercado se contrajo», sino «la demanda se abasteció por otra vía». Son dos diagnósticos opuestos y conducen a decisiones opuestas.
Hay un segundo matiz de método. La producción se reporta en índices de volumen físico y el comercio exterior en dólares FOB o CIF. Mezclar ambas series sin decirlo produce comparaciones falsas: los precios unitarios de importación pueden caer mientras las unidades suben, y un mismo valor en dólares puede significar mucha o poca prenda según el origen y el segmento.
Qué hacer con esta foto
Para una marca o un fabricante, estas cifras se traducen en decisiones concretas:
- Dimensionar el mercado objetivo por oferta, no por PBI sectorial. Si el negocio es venta interna, la referencia es importaciones más producción nacional menos exportaciones, no el aporte del sector al producto bruto.
- Medir la competencia importada por categoría, no en agregado. El 55 % de participación china en el valor de las prendas [3] convive con un 41 % en polos de algodón [5]. La presión competitiva es específica de cada línea, y planificar con el promedio lleva a sobreestimar unas categorías y subestimar otras.
- Separar el calendario de importación del de producción. Las 25 millones de prendas de verano que ingresan entre agosto y diciembre [5] definen el precio de referencia del mercado antes de que empiece la campaña. Lanzar después de esa ola es competir contra un precio ya fijado.
- Revisar la exposición a Estados Unidos si se exporta. Con el 50 % de los envíos en un solo destino [6] y una participación de apenas 1,13 % en ese mercado [2], la concentración es alta y el poder de negociación, bajo.
- Vigilar el costo de insumos como variable de primer orden. Por cada 100 soles de valor de producción del sector, 66 corresponden a compra de insumos y servicios.[4] Dos tercios de la estructura de costos están fuera de la planta, lo que hace del abastecimiento —no de la mano de obra— la palanca principal de margen.
- Fechar cada cifra que se use. Las series de comercio, producción y empleo de este sector se publican con calendarios distintos. Un tablero que mezcla un dato de 2024 con uno de 2026 sin marcarlo produce conclusiones que nadie puede auditar después.
El problema de fondo es de medición
La dificultad para armar esta foto no es que falten datos, sino que están repartidos entre fuentes que no se hablan entre sí: comercio exterior por un lado, planilla por otro, producción física en un tercero, y cada una con su propio rezago de publicación. Una empresa del sector enfrenta la versión pequeña del mismo problema: ventas en un sistema, inventario en otro, producción en una hoja de cálculo y costos en un cuarto lugar. Cuando las cifras internas no se pueden cruzar, las decisiones de compra y producción terminan tomándose con el mismo tipo de foto incompleta con la que empieza este artículo.
Fuentes
[1] Textiles Panamericanos — «Perú Teje su Futuro Global», 5 de setiembre de 2025. https://textilespanamericanos.com/textiles-panamericanos/2025/09/peru-teje-su-futuro-global/
[2] PQS / ADEX — «Perú: cadena textil-confecciones cayó 5.6 % entre enero y abril de 2026», 23 de junio de 2026. https://pqs.pe/actualidad/economia/peru-cadena-textil-confecciones-cayo-5-6-entre-enero-y-abril-de-2026/
[3] Gestión — «Industria textil "tiembla" ante China y EE. UU.: lo que piden al Gobierno», 13 de julio de 2026. https://gestion.pe/economia/industria-textil-tiembla-ante-china-y-eeuu-lo-que-piden-al-gobierno-de-keiko-fujimori-noticia/
[4] Sociedad Nacional de Industrias — «Producción textil y confecciones creció 10,1 % en 2024, pero aún no supera niveles prepandemia», 12 de marzo de 2025. https://sni.org.pe/produccion-textil-y-confecciones-crecio-101-en-2024-pero-aun-no-supera-niveles-prepandemia/
[5] Gestión / Idexcam — Cámara de Comercio de Lima — «Importaciones de prendas de verano en Perú durante campaña 2026», 18 de febrero de 2026. https://gestion.pe/economia/empresas/importaciones-de-prendas-de-verano-en-peru-durante-campana-2026-segun-idexcam-de-la-camara-de-comercio-de-lima-noticia/
[6] Agencia Andina — «Exportaciones textiles del Perú superaron los US$ 1 730 millones en 2025», 23 de junio de 2026. https://andina.pe/agencia/noticia-exportaciones-textiles-del-peru-superaron-los-1730-millones-2025-1080801.aspx
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