Saltar al contenido
← Volver al blog

Blog de Neura · Industria textil y moda

Por qué la industria cae y el consumo sube al mismo tiempo

La fabricación de prendas de vestir cayó 20,13 % en mayo de 2026 mientras el consumo privado creció 3,7 % en el segundo trimestre. Dos series distintas, ambas correctas.

Equipo Neura · 20 de setiembre de 2026 · 8 min de lectura

En mayo de 2026 la fabricación de prendas de vestir en el Perú cayó 20,13 % y la de artículos de punto y ganchillo, 17,90 %.[1] En el segundo trimestre de ese mismo año el consumo privado creció 3,7 % y la demanda interna, 5,2 %.[2] En julio, el sector comercio avanzó 6,79 %, con el comercio minorista en 6,02 %.[3] Las tres cifras son oficiales, las tres son correctas y ninguna contradice a las otras. Miden cosas distintas: unas registran lo que se fabrica dentro del país, otras lo que los hogares gastan, sin importar dónde se produjo eso que compran. Confundirlas es probablemente el error de lectura más caro del sector, porque convierte un cambio de proveedor en un falso diagnóstico de mercado en contracción.

Dos series, dos preguntas distintas

El problema no es que las fuentes se contradigan, sino que responden preguntas diferentes y la prensa sectorial suele citarlas como si respondieran la misma. Conviene ponerlas una al lado de la otra antes de interpretar cualquiera de ellas.

SerieQué mideQuién la publicaQué NO mide
Índice de volumen físico de la producciónUnidades fabricadas en territorio peruanoINEI, mensualLo que el consumidor compra
Consumo privado y demanda internaGasto de hogares y empresas en el paísBCRP, trimestralEl origen de lo consumido
Índice del sector comercioVolumen de ventas mayoristas y minoristasINEI, mensualSi lo vendido fue nacional o importado
Exportaciones FOBValor en dólares de lo enviado al exteriorADEX sobre datos de AduanasUnidades, y nada del mercado interno
Importaciones CIFValor y volumen de lo que ingresaSUNAT-Aduanas, vía gremiosCuánto de eso se vendió efectivamente

Una marca que toma decisiones de compra leyendo únicamente la primera fila está mirando a su competencia local, no a su mercado. Y una que lee solo la segunda está mirando el bolsillo del cliente sin saber quién se lo está llevando.

El lado de la producción: caída real, pero volátil y mal leída

La contracción de la manufactura de prendas es genuina y severa. En mayo de 2026, la industria de bienes de consumo retrocedió 2,30 %, arrastrada específicamente por prendas de vestir y por punto y ganchillo.[1] El mismo mes, el sector manufactura completo cayó 10,67 %, aunque ese número está dominado por otra cosa: el subsector fabril primario se desplomó 41,70 % por la escasez de anchoveta, mientras el fabril no primario —donde viven las confecciones— creció 5,44 %.[3] Citar el −10,67 % como si fuera el dato textil es un error frecuente y grueso.

Dos meses después el cuadro se moderó. En julio de 2026 la producción nacional creció 3,56 %, con un acumulado de 3,13 % entre enero y julio, y la manufactura cayó 1,81 %: fabril primario −4,04 % y fabril no primario −1,06 %.[4] El INEI atribuyó parte del retroceso textil a las condiciones climáticas, con temperaturas inusualmente cálidas asociadas a la consolidación de El Niño que alteraron el ciclo de producción de la industria.[4] Es decir: una parte relevante de la caída es estacional y climática, no estructural.

La volatilidad de la serie refuerza ese punto. En febrero de 2026, las prendas de tejido de punto y ganchillo habían crecido 8,5 %, cerrando siete meses consecutivos de caída, dentro de una industria que avanzó 2,7 % ese mes.[5] Entre un +8,5 % en febrero y un −17,90 % en mayo hay 26 puntos de diferencia en la misma línea de producto y en el mismo año. Cualquier plan construido sobre un solo mes de esta serie es frágil por definición.

El lado del consumo: crece, y con base en el empleo

Mientras tanto, la demanda interna viene de su mejor racha en más de una década. En el primer trimestre de 2026 creció 6,6 %, la tasa más alta desde 2013, frente a 4,8 % en el trimestre previo. El consumo privado avanzó 3,5 % interanual —su décimo trimestre consecutivo de expansión— y la inversión privada, 13,2 %.[6] En el segundo trimestre, la demanda interna moderó a 5,2 % y el consumo privado subió a 3,7 %, con la inversión privada acelerando a 17,6 %.[2]

Lo relevante para una marca no es la tasa, sino de dónde viene. El BCRP atribuye el consumo privado al dinamismo del mercado laboral: a marzo de 2026 el empleo formal creció 4,6 % interanual, con 290 mil nuevos puestos formales, y la masa salarial real subió 9 %, acumulando 24 meses consecutivos de expansión.[6] Un consumo sostenido por empleo y salario real —no por crédito o por transferencias puntuales— tiene más probabilidad de sostenerse en los siguientes trimestres. La proyección del BCRP en su Reporte de Inflación de junio de 2026 apunta a un PBI de 3,4 % para el año, con consumo privado en 3,6 % y demanda interna en 5,9 %.[7]

El puente: quién abastece la diferencia

Si el consumo sube y la producción nacional baja, alguien está llenando el espacio. La respuesta está en el comercio exterior y no es sutil: según el gremio industrial, la producción nacional cubre alrededor del 15 % del mercado interno de prendas y las importaciones, el 85 % restante.[8] Del lado del volumen, entre agosto y diciembre de 2025 ingresaron 25 millones de prendas de verano para la campaña 2026, un 8 % más que la campaña previa, con China concentrando el 41 % del valor importado en polos de algodón.[9]

Tampoco puede argumentarse que la producción local haya migrado hacia la exportación. Ocurrió lo contrario: en el primer trimestre de 2026 las exportaciones de textil y confecciones sumaron US$ 389 millones frente a US$ 424 millones un año antes, un retroceso de 8 %, con Estados Unidos —que absorbe el 49,8 % de los envíos— cayendo 12,3 %, de US$ 221 millones a US$ 194 millones.[10] Entre enero y abril, la cadena acumuló una caída de 5,6 %.[11] La producción nacional se contrajo en ambos frentes a la vez.

El efecto sobre el productor local es concreto. En Gamarra, los reportes gremiales de junio de 2026 describieron caídas de ventas de hasta 50 % y pérdidas estimadas por encima de S/ 600 millones en un emporio donde operan más de 50 mil empresarios.[12] En abril y mayo, los talleres del emporio trabajaban entre 20 % y 30 % de su capacidad instalada.[8] Que el consumo agregado crezca no impide que un fabricante específico esté en su peor año.

Tres errores de lectura que cuestan dinero

  • Tomar la variación de la manufactura total como dato textil. El −10,67 % de mayo es, en su mayor parte, harina de pescado.[3] El dato textil hay que buscarlo en el desagregado de bienes de consumo dentro del fabril no primario.
  • Leer una caída de producción como caída de demanda. Son series distintas y en 2026 apuntaron en direcciones opuestas. Un fabricante que recorta surtido porque «el mercado se cayó» está cediendo posición en un mercado que creció.
  • Comparar valor con volumen sin decirlo. Las exportaciones se reportan en dólares FOB y la producción en índices de volumen físico. Un mismo monto en dólares puede significar mucha o poca prenda según el precio unitario, y las unidades importadas pueden subir mientras el valor baja.

Qué hacer con esto

  1. Separar «mi mercado» de «mi industria» en el tablero. El tamaño del mercado se estima con producción nacional más importaciones menos exportaciones. La salud de la industria se mide con el índice de volumen físico. Un solo número no sirve para ambas preguntas.
  2. Anclar la proyección de demanda al empleo formal y a la masa salarial, no al índice de producción. Son las variables que el BCRP identifica como motor del consumo privado [6] y las que se publican con menor rezago que las cuentas trimestrales.
  3. Medir la presión importada por categoría, no en agregado. El 41 % de participación china en polos de algodón [9] no describe la situación de un vestido, una casaca o una prenda de punto fino. La competencia es específica de cada línea.
  4. Fechar el calendario de importación antes del propio. Las 25 millones de prendas de verano ingresan entre agosto y diciembre [9]: el precio de referencia de la campaña queda fijado antes de que muchas marcas locales lancen.
  5. Descontar el efecto climático antes de concluir tendencia. El INEI señaló explícitamente el ciclo textil afectado por temperaturas cálidas en julio de 2026 [4]. Una temporada de invierno que no llegó explica caídas de producción que no deberían extrapolarse al año siguiente.
  6. Revisar si la caída propia acompaña a la del sector o la supera. Con el consumo creciendo, una caída de ventas por encima del promedio sectorial es un problema de posición competitiva, no de contexto, y se corrige con decisiones distintas.

El problema de fondo vuelve a ser de medición

Ninguna de estas series es difícil de conseguir: están publicadas, fechadas y son gratuitas. Lo difícil es cruzarlas a tiempo y con el mismo criterio, porque cada una tiene su propio calendario de publicación —el dato de julio del INEI salió a mediados de setiembre [4], el del segundo trimestre del BCRP a fines de agosto [2]— y su propia unidad de medida. Dentro de una empresa del sector el problema se repite a menor escala: ventas en un sistema, inventario en otro, costos de importación en una hoja de cálculo y producción en un cuaderno. Cuando los datos internos no se pueden cruzar con la misma disciplina con la que se cruzan los públicos, la empresa termina tomando decisiones de compra y producción con exactamente la confusión que este artículo intenta ordenar.

Fuentes

[1] Minería & Energía — «Economía peruana creció 1.80% en mayo del 2026 y sumó 26 meses de expansión continua», 15 de julio de 2026. https://mineriaenergia.com/economia-peruana-crecio-1-80-en-mayo-del-2026-y-sumo-26-meses-de-expansion-continua/

[2] El Peruano — «Demanda interna sigue creciendo y se expande 5.2% en el segundo trimestre de 2026», 27 de agosto de 2026. https://elperuano.pe/noticia/303497-demanda-interna-sigue-creciendo-y-se-expande-52-en-el-segundo-trimestre-de-2026

[3] PQS — «Economía peruana creció 1.80% en mayo de 2026, informa el INEI», 15 de julio de 2026. https://pqs.pe/actualidad/economia/economia-peruana-crecio-180-en-mayo-de-2026-informa-el-inei/

[4] El Comercio — «INEI: producción nacional creció 3,56% en julio de 2026», 15 de setiembre de 2026. https://elcomercio.pe/economia/peru/inei-produccion-nacional-crecio-356-en-julio-de-2026-l-ultimas-noticia/

[5] Sociedad Nacional de Industrias — «Industria crece 2,7% en febrero de 2026, impulsado por sector no primario donde destacan los bienes de capital», 20 de abril de 2026. https://sni.org.pe/industria-crece-27-en-febrero-de-2026-impulsado-por-sector-no-primario-donde-destacan-los-bienes-de-capital/

[6] Infobae Perú — «BCR: demanda interna crece 6,6% al primer trimestre de 2026, su mayor ritmo en más de una década», 24 de mayo de 2026. https://www.infobae.com/peru/2026/05/24/bcr-demanda-interna-crece-66-al-primer-trimestre-de-2026-su-mayor-ritmo-en-mas-de-una-decada/

[7] Perú Retail sobre el Reporte de Inflación del BCRP de junio de 2026 — «Perú crecerá 3.4% en 2026: BCR ajusta al alza su proyección económica», 19 de junio de 2026. https://www.peru-retail.com/bcrp-sube-su-expectativa-de-crecimiento-economia-peruana-cerraria-2026-en-3-4/

[8] Gestión — «Textil y confecciones: invierno no enfría y fabricantes de prendas de vestir cambian la estrategia por ahora», 22 de mayo de 2026. https://gestion.pe/economia/textil-y-confecciones-invierno-no-enfria-y-fabricantes-de-prendas-de-vestir-cambian-la-estrategia-por-ahora-noticia/

[9] Gestión / Idexcam — Cámara de Comercio de Lima — «Importaciones de prendas de verano en Perú durante campaña 2026». https://gestion.pe/economia/empresas/importaciones-de-prendas-de-verano-en-peru-durante-campana-2026-segun-idexcam-de-la-camara-de-comercio-de-lima-noticia/

[10] La República — «Sector textil peruano sufre por crisis en Medio Oriente: envíos retroceden 8% y ventas a EE. UU. se desploman 12,3% en el primer trimestre», 1 de junio de 2026. https://larepublica.pe/economia/2026/05/31/sector-textil-peruano-sufre-por-crisis-en-medio-oriente-envios-retroceden-8-y-ventas-a-eeuu-se-desploman-123-en-el-primer-trimestre-hnews-2007281

[11] PQS / ADEX — «Perú: cadena textil-confecciones cayó 5.6 % entre enero y abril de 2026», 23 de junio de 2026. https://pqs.pe/actualidad/economia/peru-cadena-textil-confecciones-cayo-5-6-entre-enero-y-abril-de-2026/

[12] Infobae Perú — «Gamarra reporta caída de hasta 50% en ventas tras la segunda vuelta: pérdidas superarían los S/600 millones», 9 de junio de 2026. https://www.infobae.com/peru/2026/06/09/gamarra-reporta-caida-de-hasta-50-en-ventas-tras-la-segunda-vuelta-perdidas-superarian-los-s600-millones/

Diagnóstico gratis

💻 Conoce qué tan digitalizado está tu negocio, 🔍 descubre qué está frenando su crecimiento y 🚀 cómo la tecnología puede ayudarte a optimizar tus procesos y vender más.

Agendar por WhatsApp